29/6 Seminario: «CUERPO QUE ESCRIBE, ESCRITURA QUE HACE CUERPO». Laboratorio/Taller Entre la ESCRITURA Y EL PSICODRAMA»

 


“Escribo cuando quiero saber de mi” Juan José Saer Escritura visceral, espontanea. Letra que hace cuerpo, pone preguntas y aventura respuestas. Micropolitica de la creatividad. Libertad que fluye en forma de tinta sobre papel, encuentros alegres que aumentan la potencia de actuar. Proponemos un espacio de cruce donde fugarnos y hacer fugar, de esos espacios / tiempo capturantes y desapropiadores, la potencia de la vida. Esta experiencia iniciada allá por el 2012 devino en “Chamuyos”, un laboratorio/taller entre la escritura y el psicodrama. Inicialmente contó con la coordinación del Psic. Daniel Vega, funcionando ininterrumpidamente durante 5 años realizando talleres y encuentros. Cuentan con publicaciones en distintos medios graficos, entre ellos la Revista Campo Grupal.

Informes e inscripción: www.psicodramarosario.org/Consultas

 

Chamuyos

Grupo Chamuyos: Textos publicados en la Revista Campo Grupal Nº 139 y Nº 140 de Noviembre y Diciembre de 2011

(lunfardo, verbo: hablar, murmurar amorosamente)

Jornada-cierre-2010-La-MoradaUna vez por mes, los ocho, a la siesta, se encuentran en el centro de psicodrama grupal de Rosario para experimentar la escritura.

Escritura orgánica, automática, a mano alzada, sensaciones de cuerpos, la música golpea la piel, temblores musculares, que se transmiten a la punta de los dedos que chorren letras. Se componen palabras, algo se escribe.

No hay otro momento donde reflexionar, repensar, representar o resonar, es presencia de fuerzas, son como las marcas que va dejando un sismógrafo.

Marcas polifónicas, murmullos, amorosamente susurrados, chamuyos…

El tiempo

Uno se cree, la creencia que anima, porque lo sabemos lo decimos y ahora también lo creemos.
Se fueron los pibes y en Mendoza, Villavicencio estalla.
Nos hacen que lloremos cuando nadie nos ve.
Mis abuelos con bonetes de cumpleaños, sin dientes arriba, sonreir sin dientes, se escapan huecos por la comisura.
Atención al cliente, mucho, mucho oír… tanto ruido de tenazas. La sonrisa de tenaza.
Mi abuelo…cae a los dos pasos. Ruido de risas en el pasillo, enloquecido.
¿Si supiera de qué hablo cuando escribo?
Saber de lo que es capaz mi sombra… una ceja que se levanta un lavatorio atornillado a mi cadera, mis extremidades hasta la puerta.
¿Qué transcurrir es el de una lágrima que añora algo que no volverá?
¿Qué tic-tac es el de un amante que espera la llegada de su amor?
¿Qué sonido tiene el aroma añejo y qué gusto tiene tu ilusión por lo que vendrá?
¿De qué hablo cuando escribo?
¿De qué es capaz mi sombra?
Sentir con los ojos. Respirar por las orejas. Volar.
Volar en parapente. Volar como los pájaros. ¿Y si volando me caigo?
Cuando me caigo tomo agua (pero de manantial, no Villavicencio)
Y dudan si vivo o es un sueño,
Sueño de calesita alegre
O torpe
O loca
Que resbala su melodía
De ayer y de infancia
Y los ojos que miran
Casi sin mirar
Miran o se resbalan
¿Sobre las cosas?
Calesita del día que se anuncia noche
Destello de la herida
Calesita del revés
De olvidar y recordar
Y las olas
Escurriéndose de las pestañas
Sendero que ya nadie camina
Escribir es derramarse y al final
Que se vengan los pibes
¿Y quién viene?
Vienen los brazos, las orejas, las peras
Los toboganes, los fragmentos
¿Si supiera de qué hablo cuando escribo?
¿Si supiera de qué escribo cuando hablo?
Quiero morir de amor, pero
Morirme en tus brazos y en el
Último segundo de mi tiempo
Respirar tu dulzura escondida.
Escribir es derramarse y al final
Eso lo sabe el viento
Que golpea tamboril
Que estalla golpes de pies
Calesita de sol y otra mañana.
El viento sabe lo que se llevó
O sólo llevó lo no pudimos retener
Porque no era nuestro
¿Puede uno girar al compás del viento dando vueltas
en el carrusel de la vida?
¿O eso lo sabe el viento?
Que nos dejó la tempestad y que nos trajo la calma
¿Queríamos la calma?
Calesita de sol y otra mañana.
Porqué no subí a la calesita
Esa tarde
¿Y si me subo ahora?
¿O ya es tarde?
eso lo sabe el viento.

Laura Esteban, Laura Marchesino, Silvia Clericci, Susana Martín, María Carla Ncola, Mariano Dufour, Guillermo Martinez, Daniel Vega.

Chamuyos

Máquina tripas

19 y 20 de Diciembre del 2001, cadencias,
músicas, gritos, silencios, quedaron
en los cuerpos…,-
Ayer nomás descreía de cualquier cambio.
Ayer nomás, comenzaba la facultad
temiendo que la arancelaran, y en
medio de todo, el rock era mi refugio,
en un pub de Rosario, algo de política,
gente “del palo” – .
Ayer nomás se cruzó el amor a Europa
buscando por-venir.
Hoy, Europa está en crisis, y el amor
ha venido, diez años después.
Ayer, entre el éter del vino, aparecieron
imágenes de aquel momento histórico
y del actual. Que lo que ayer nos separó,
lo que hoy acontece nos une. Que
volví a creer en lo que descreía. Que
volví a resistir para que los devenires
devengan, para que denuncien que hay
maneras y maneras de vivir.
Y sí, nosotros los de entonces ya no
somos los mismos,
el lejos, el lejos de la infancia, de un 24
de diciembre sola con mis viejos,
Ayer nomás, el barrio y la dictadura
el ahorro, el cajero, los dólares, eran
problemas de los otros,
mi problema era esa avenida ancha y
despoblada,
La percusión de mis compañeros en mi
plexo,
Si hubiese tenido un hijo le hubiese
puesto Ernesto o Ariel,
¿Adónde van los desaparecidos, los que
no nacieron?
Ayer nomás, Dos trazos y un borrón
Y en el medio el contagio del grito
y la bronca de un diciembre.
Se rompieron los cristales porque estaba
en peligro la esperanza
y la vida
y Ambar que abre los ojos nuevos, inocente,
reconociendo el mundo
Cuánto niño nuevo en aquel diciembre?
Abrazos traidores. Gestos de hombres
de estado
Y mentiras. Los niños no entienden
Porque el rojo se escapó de los rosales,
Y tiñó las calles de sangre
A los pies de los caballos.
La ciudad perdió su rutina.Se quebraron
sus líneas, sus sonidos
Contagio, y la gente salió a la calle,vendedor
ambulante,
Trajecito y tacón y medias de lycra, los
jóvenes y los viejos
sin necesidad de clasificar
o quizás sí cuando te han clasificado,
cuando silenciaron tus gritos
cuando te han proscripto, cuando legitimaron
tu exclusión.
Cuando festejaron tu desaparición, misterio
de razones oscuras
que en la sombra eligen. Dicen que
dicen
Que por ahí se escapò la libertad
Y salieron a buscarla
Y todo era un incendio, Surcado de
caminos nuevos
Salieron a buscar los pájaros, Cansados
de los alambres
Y de las púas invisibles y diarias.
Entre represión, entre resistencias, se
inician y finalizan historias. “Sí la historia
la escriben los que cantan, eso quiere
decir que hay otras historias”.
Y usted preguntará, ¿por qué cantamos?
Para resistir, para continuar cantando
al sol como la cigarra…Razón de
vivir, mi guía. Fogata de amor, mi guía.
Cantamos canciones, cantamos historia.
“Te doy una canción y digo
Patria”…es la manera de construir creativamente
y hacer de ese nudo en la
garganta un hecho estético, o un nudo
estético.
Politizar la voz, hacerla acontecimiento.